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domingo, 18 de enero de 2009

2008-12-31: Mazmorras de Ventormenta - Conspiración en el Castillo

Más tranquilos, mientras nos dirigíamos a tomarnos un respiro del pútrido olor de las mazmorras, el capitán nos contó que sospechaba que los altercados habían sido fruto de un conspirador externo.


Gracias a un gnomo artesano en ingeniería conseguimos infiltrar un robot basado en manzanas del tamaño perfecto en los aposentos de Lord Gregor Lescovar, nuestro principal sospechoso.

Tras seguirle sigilosamente, conseguimos que cayera en la trampa y se delatara a si mismo confabulando con un miembro de la Banda Defias.





Una vez acabamos con el mal que estos viles hombres producían en la sociedad, y con la conciencia tranquila de no dejar nada sin resolver, nos llegó un mensaje de los altos cargos, no podíamos creerlo! el Rey había solicitado nuestra audiencia!

Era la primera vez que entrabamos en estas estancias, inmaculadas y espectaculares, las paredes del castillo llegaban hasta el cielo, y por un pasillo del que no parecía haber fin podíamos vislumbrar un aura cuasi divina.


Los soldados nos miraban con orgullo al pasar, y sin más dilación nos acercamos a él con todos nuestros respetos, y fuimos obsequiados con su favor, y unas calurosas palabras que nos llenaron de satisfacción.


Sólo quedaba una cosa! Celebrarlo y descansar!!

lunes, 5 de enero de 2009

2008-12-31: Mazmorras de Ventormenta - Interiores

Varios días de descanso necesitó el grupo de héroes para reponer sus heridas de la anterior trifulca.

Renovados, llegamos a Ventormenta para descubrir que nos habían nombrado héroes!
Bajo el estandarte de los Héroes de FrikiGard, nuevas aventuras nos esperaban.

No dio tiempo a que nos hiciéramos a la idea para cuando unos rumores llegaron a nuestros oídos.
Al parecer, bajo las claras aguas de los canales de Ventormenta, las alimañas Defias encarceladas habían encontrado una forma de liberarse de su cautiverio!

No podíamos permitirlo! el subyugado pueblo necesita descansar tranquilamente, y dependían de nosotros. Nuestra espada no temblaría!



Llegamos a la entrada, los soldados imperiales permanecían tensos ante la puerta de la mazmorra, habían apuntalado las salidas y estaban defendiendo la ciudad de aquellos infelices que lograran salir.

Nuestra tarea era otra, dentro estaba el insurgente que había iniciado todo esto, líder de la banda Defias, Dextren Ward, debíamos acabar con él. Incrédulos por nuestra valentía, los soldados se apresuraron en darnos ánimos, y sin más dilación entramos.

Horror, cadáveres y puertas reventadas. Eso nos encontramos. Tuvimos que batallar contra estos pobres desgraciados que no hicieron más que armar alboroto.

La situación era peor de lo que esperábamos, un Orco! el maldito y ruin Dextren Ward había conseguido colocar como lugarteniente de la revuelta a un Orco! Un salvaje ser de la batalla que deberá aprender el precio de su maldad






Y así fue.



La cosa no acababa allí, pues en una sala circular nos encontraba otro horror humanoide, un ogro bicéfalo apodado Hamhock.


Desde sus comodidades aguardaba nuestra entrada, más paciente de lo que cabría esperar en un ser de su raza, tal vez temeroso de lo que sabía que le aguardaba, aquí estaban los Héroes de Frikigard para darle su merecido!


Fue una dura batalla, pues parecía que nuestros ataques se hundían en sus grasas sin surtir efecto, pero al final fue derrotado.










Como última prueba antes de alcanzar nuestro objetivo, nos encontramos con la mano derecha del cabecilla, Bazil Thredd, un asesino despiadado, con aires de grandeza que gracias a nosotros acabaría en tragedia... para él.




Un tramo después dimos con el maleante, dos guardaespaldas iban con él, ajeno a lo que habíamos conseguido y con una apariencia de tranquila satisfacción en su rostro. Aqui acabaría la desdicha de Ventormenta, su final había llegado!












Una vez vencido, nos dirigimos a la salida, para tranquilizar a las gentes de la ciudad, y allí nos esperaban, algo más calmados al vernos, los guardias de Ventormenta.